Personajes principales:
Rodrigo Díaz
de Vivar el Cid Campeador
El Rey Alfonso VI de Castilla
Minaya (Alvar Fáñes)
Personajes secundarios:
Martín Antolinez
Pedro Bermúdez
Muño Gustioz
Los Infantes de Carrión (Diego y Fernando)
Las Hijas del Cid (Doña Elvira y Doña Sol)
Doña Jimena esposa del Cid
García Ordóñez
Argumento de la obra
Cantar primero: El destierro. El Cid es acusado por algunos envidiosos de haberse
guardado parte de los tributos de los reyes moros de Andalucía, es desterrado por el
rey Alfonso. El Cid parte de Vivar hacia Burgos aquí nadie le da refugio ya que
el rey Alfonso ha dicho que aquel que le de refugio al Cid perderá sus bienes,
y además los ojos de la cara y aun el cuerpo y el alma; pero Martín Antolinez le
da refugio y abastece a los huéspedes del Cid. Estratagema para conseguir oro y
plata de los judíos Raquel y Vidas, a quienes engaña con dos arcas de arena. En
el monasterio deja a Jimena su esposa y a su dos
hijas. Gana a los moros los territorios de Castejón y Alcocer. Hace suya la
región de Barcelona. En las montañas de Morella, combate al conde Remont de
Barcelona, al que toma prisionero. Gana la espada
Colada y al cabo de tres días libera al conde.
Cantar
segundo: Las bodas de las hijas del Cid. El Cid marcha sobre Valencia y conquista Jérica, Onda,
Almenar y Murviedro. El Cid conquista Valencia, envía a Minaya con cien
caballos para el rey y solicita dejar a Doña Jimena y a sus hijas que acompañen
al Cid a Valencia, el rey perdona al Cid y deja salir a su familia. El
rey de Marruecos cerca Valencia, pero el Cid lo derrota. La riqueza despierta
la codicia de los infantes de Carrión que solicitan en matrimonio a las hijas
del Cid. El rey y el Cid se encuentran a la orilla del río tajón y se
reconcilian. En valencia se celebran las bodas de las hijas del Cid Campeador.
Cantar Tercero: La afrenta de Corpes. Los infantes de Carrión dan muestra de cobardía frente a
los guerreros del Cid, son objeto de burla y deciden vengarse. Los infantes
piden al Cid dejar que lleven a sus esposas a Carrión para enseñarles sus
heredades, el Cid le da a sus yernos dinero y las espadas Colada y Tizona. En
venganza los infantes maltratan a sus esposas y las dejan en el robledal de
Corpes abandonadas. Enterado el Cid del agravio, solicita justicia al rey, este
convoca Cortes en Toledo. Los infantes devuelven el dinero y las espadas al
Cid. Llegan dos mensajeros pidiendo las manos de las hijas del Cid para los
infantes de Navarra y de Aragón. Con este segundo matrimonio, el Cid se familiariza
con los reyes de España.

